Mi alma me habló y me enseñó a amar……
Antes de que mi alma me hablara, en mi corazón el amor era
como una delgada cuerda ajustada entre dos clavijas. Pero ahora el amor se ha
transformado en un halo cuyo comienzo es su final y cuyo final es su comienzo.
Rodea a todos los seres y se difunde lentamente hasta abrazar todo lo que
existe.
Mí alma me habló y me hizo oír voces que no pronuncian la
lengua, la laringe ni los labios.
Antes de que mi alma me hablara yo no oía más que gritos y
gemidos. Pero ahora, ansiosamente, puedo oír el silencio y escucho sus coros
cantando los himnos de los tiempos y los cánticos del firmamento, que anuncian
los secretos de lo oculto.
Mi alma me habló y me dijo: No midas el tiempo diciendo
"hubo un ayer y habrá un mañana.”
Antes de que mi alma me hablara, creía que el Pasado era una
época que nunca volvería y que el Futuro nunca podía ser alcanzado.
Ahora me doy cuenta de que el Presente contiene a todo tiempo
y que en él se encuentra todo lo que puede esperarse, todo lo realizado y todo
lo cumplido.
Mi alma me habló exhortándome a no limitar el espacio
diciendo: “Aquí, allí, allá.”
Antes de que mi alma me hablara yo sentía que por cualquier
parte que caminaba estaba lejos de todo otro espacio.
Ahora comprendo que en cualquier lugar que esté se
encuentran todos los lugares y que la distancia que camino abarca todas las
distancias.
Mi alma me enseñó a estar despierto mientras otros duermen y
a entregarme al sueño cuando otros están en movimiento.
Antes de que mi alma me hablara, yo no distinguía sus sueños
al dormirse ni ellos advertían mis fantasías.
Ahora yo nunca zarpo en el buque de mis sueños a menos que
ellos me vigilen.
Mi alma me habló y dijo: “No te alegres con el elogio y no
te angusties con el reproche.”
Antes de que mi alma me aconsejara yo dudaba del mérito de
mi trabajo.
Ahora me doy cuenta de que los árboles florecen en Primavera
y dan sus frutos en Verano sin esperar elogio, y dejan caer sus hojas en Otoño
y quedan desnudos en Invierno sin temor al reproche.
Mi alma me habló y me hizo ver que no soy más que el enano
ni menos que el gigante.
Antes de que mi alma me hablara yo veía a la humanidad
dividida en dos clases de personas: una débil, de la que me compadecía, y una
fuerte, a la que seguía o resistía desafiante.
Pero ahora aprendí que soy como ambas y estoy hecho de los
mismos elementos. Mi origen es su origen, mi conciencia es su conciencia, mi
pretensión su pretensión y mi peregrinaje su peregrinaje.
Mi alma me habló y me dijo: La linterna que llevas no es
tuya y la canción que cantas no fue compuesta en lo profundo de tu corazón,
porque aunque sostengas la luz no eres la luz, y aunque seas un laúd con las
cuerdas tensas no eres el ejecutante.
Mi alma me habló, hermana, y me enseñó muchas cosas.
Y tu alma también te ha hablado y también te ha enseñado.
Porque tú y yo somos uno y no hay diferencia entre nosotros, salvo que yo haya
proclamado lo que hay en mi ser íntimo, mientras tú lo guardas como un secreto
de tu intimidad.
Pero en tu reserva hay una especie de virtud.
( Extracto de " Mi alma me habló". Kahlil Gibran )
