sábado

y llovieron flores -Osho-

Un día, cuando Subhuti estaba sentado bajo un
árbol en un estado de sublime vacío, empezaron
a caer flores a su alrededor.
"Te alabamos por tu discurso sobre el vacío",
le susurraron los dioses.
"Pero yo no he hablado del vacío", dijo Subhuti.
"No has hablado del vacío, no hemos oído el vacío",
respondieron los dioses. "Esto es verdadero vacío".
Y cayeron flores sobre Subhuti como lluvia.
Sí, sucede. No es una metáfora, es un hecho -así que no te tomes esta
historia metafóricamente. Es literalmente verdad. Porque la totalidad de la
existencia se siente feliz, dichosa, extática, incluso cuando es una sola alma quien
alcanza lo supremo.
Somos parte de la Totalidad y la Totalidad no es indiferente a nosotros, no
puede serlo. ¿Cómo va a ser una madre indiferente a su hijo? Es imposible. Cuando
el niño crece, la madre también crece con él. Cuando el niño es feliz la madre
también es feliz con él. Cuando el niño danza, algo danza también en la madre.
Cuando el niño está enfermo, la madre está enferma. Cuando el niño es
desdichado, la madre es desdichada. Porque no son dos; son uno. Sus corazones
laten a un mismo ritmo.
La Totalidad es tu madre. La Totalidad no es indiferente a ti. Permite que esta
verdad penetre en tu corazón tan profundamente como sea posible, porque incluso
esta consciencia de que la Totalidad se siente feliz contigo, te cambiará. Entonces
ya no estás alienado, ya no eres un extranjero aquí. Ya no eres un vagabundo, sin
hogar, porque todo es un hogar. Y la Totalidad es tu madre, te cuida, te ama. Así
que es natural que cuando alguien se convierte en un Buda, y alcanza la cima
suprema, toda la existencia danza, toda la existencia canta, toda la existencia lo
celebra. Es literalmente verdad. No es una metáfora, recuerda, de otra forma
errarás toda la cuestión.
Llueven flores, y continúan lloviendo -nunca se detienen. Las flores que
llovieron para Subhuti aún siguen lloviendo.
Tú no las puedes ver, no porque no estén cayendo, sino porque no eres capaz
de verlas. La existencia continúa la celebración infinitamente, por todos los Budas
que han sido, por todos los Budas que están siendo, y por todos los Budas que
serán, porque para la Existencia no hay pasado, presente y futuro. Es una
continuidad. Es eternidad. Sólo existe el ahora, el ahora infinito.
Aún llueven, pero no puedes verlas.
A no ser que caigan sobre ti, no puedes verlas; y cuando las veas cayendo
para ti, verás que han estado lloviendo para todos los Budas, para todas las almas
iluminadas.
Osho.

...Y
Llovieron Flores
Charlas sobre historias Zen
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