miércoles

El regreso de Alma Alada




 Durante mucho tiempo creí que había dejado de escribir.

Hoy comprendo que no.

La vida siguió escribiendo en mí.

Mientras las palabras descansaban, llegaron inviernos y primaveras. 

Hubo despedidas que me enseñaron el verdadero significado del silencio. 

Hubo nacimientos que me recordaron que la esperanza

 siempre encuentra una rendija por donde volver. 

Aprendí que una casa nunca es sólo una casa; 

guarda risas, lágrimas, promesas, despedidas 

y también esos pequeños milagros cotidianos que nadie alcanza a ver.

Descubrí que las personas solemos mirar la vasija del otro

 creyendo que está llena,

 sin saber cuántas grietas esconde ni cuánta agua perdió antes de llegar hasta aquí.

También comprendí algo que jamás había pensado.

Hay vasijas que no fueron creadas para conservar el agua.

Fueron creadas para fecundar el camino.

Quizá por eso algunas vidas parecen derramarse continuamente.

 No porque sean más pobres, 

sino porque van dejando algo de sí en cada persona que encuentran.

Hoy regreso a este espacio sin la necesidad de enseñar nada.

Regreso para seguir aprendiendo.

Quisiera escribir despacio, como florecen las rosas.

Sin la urgencia de tener respuestas.

Con la serenidad de quien ha descubierto 

que las preguntas también pueden ser un lugar donde habita Dios.

Si alguna vez estas palabras acompañan a alguien en una noche difícil, 

si logran sembrar una pequeña esperanza o simplemente regalar un instante de silencio

 en medio del ruido, 

entonces Alma Alada habrá encontrado nuevamente su razón de ser...

Bienvenidos.

La puerta permaneció cerrada durante un tiempo.

El jardín, en cambio, nunca dejó de florecer...


PD.: Mis escritos no hablaran únicamente de espiritualidad. 

Hablaran de la belleza escondida en lo cotidiano

En base  mi experiencia laboral tomar una carta de alquiler, una pared vacía,

 un recuerdo de infancia, una rosa, 

el suicidio de un desconocido, 

una gota de agua o una conversación con mis nietos, 

y buscar el significado profundo que late debajo de los hechos.

Creo que ahí está la identidad de Alma Alada.

No es  un blog de autoayuda.

Tampoco un blog religioso.

Es un lugar donde alguien entra unos minutos

 y sale mirando el mundo con un poco más de profundidad....

Y, si se me permite una sugerencia, 

creo que el subtítulo podría resumir todo lo que he venido escribiendo:

"Porque toda alma, aun con su vasija agrietada, puede fecundar el mundo."

Esa frase, me parece, reúne la Susana que escribió hace años 

y la mujer que ha regresado hoy

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...