Yo Saludo a la Fuente en vos **** Trabajemos juntos por la Unidad y el Amor*** Todo está dispuesto, el sendero se encuentra ahí, directo hacia el Creador.El único sendero que ES. Y el único Maestro que existe está dentro TUYO/MIO....-Seguirlo es nuestra decisión más sabia........ SIGUE LA LUZ, NO LA LÁMPARA......
martes
¿Cuántas veces has oído que Dios es amor? ¿Cuántos de vosotros habéis oído esa declaración? Levantad la mano. Dios es amor. ¿Qué quiere decir eso? Bueno, da una especie de escalofrío en la espalda cuando alguien dice que Dios es amor y luego lees los Diez Mandamientos, ¿no? Es un poco confuso, ¿no es verdad? ¿Cuántos estáis de acuerdo? Bueno, yo también estoy de acuerdo.
Bien, vamos a comenzar por definir algo que tanto los poetas como los compositores y los escritores, y los coyotes que le aullan a la luna han tratado de explicar, y eso es el amor. Dios es amor y tenemos que volver al principio para ver cómo comenzó todo esto.
Ahora, si Dios es amor, maestros, entonces Dios se ha mantenido como un secreto muy bien guardado durante muchísimo tiempo, porque las acciones del amor no consisten en tomar, sino en dar. ¿Quieres apuntar eso?
El amor de Dios y llamar a Dios amor, se definen por el hecho de que Dios te hizo nacer a la vida. Él te ha dado la vida y nunca te la ha quitado. Así que si Dios es amor, el secreto del amor está en dar sin condiciones. Tomar no significa amor. Tomar no significa amor; dar sí lo significa.
Y todos conocemos ahora la historia de la creación y de cómo, en nuestra conciencia separada, fuimos creados en una ilusión de túnel, y estamos aquí abajo en la Tierra, y se supone que debiéramos estar soñando sueños, devolviéndoselos a Dios y luego creándolos aquí en la Tierra o dondequiera que vivas.
Entonces, esta entidad es lo que se llama Materia Prima ( La materia Prima es el término usado a menudo por los alquimistas para describir la sustancia primaria que se requiere para la transmutación)., porque esta entidad, la primogénita del Principio Madre/Padre, hizo lo mismo para darte ahora una situación desagradable/agradable. Actuó como el amor, te dio. Hemos dicho, y lo has aceptado como una filosofía, que tu Dios es tanto personal como trascendental. Que no sólo eres ese Dios, sino que te da la ilusión de estar separado de él. Es trascendental. ¿Entiendes?
Ahora, maestros, vuestro Dios os lanzó al plano terrenal, y habéis estado creando y evolucionando durante todo este tiempo. Estáis aquí fuera y os habéis desplazado de Dios a la humanidad. Dios se vuelve trascendental en vez de personal.
Pero si este Dios —cada uno de vosotros— de repente dijera: «No más», en un instante olvidarías todo, desaparecerías y ya no existirías, nunca jamás. Es más, el recuerdo de tu naturaleza continua se anularía simultáneamente; nunca habrías existido. Así que este Dios te da la libertad aquí abajo para que te cuelgues de su árbol y te columpies, para que juegues.
Entonces, si el secreto de Dios es el amor, ¿cómo interpretamos ese secreto en nuestra propia vida? Yo lo encontré muy profundamente con mi maestro. Y lo que mi maestro representaba para mí era lo que yo había reprimido en mi interior, y eso era el Dios dentro de mí. Mi maestro reconoció la oportunidad de «darme». Y él, en vez de salir corriendo y hacer que yo lo matara, me dio todo lo que le quedaba. Y eso lo hizo noble.
Vamos a hablar de cómo podemos cultivar el amor y por qué es importante. Si Dios es amor, entonces Dios es aquel que da y no aquel que toma. He oído esto muchas veces recientemente. Los «tomadores» no son semejantes a Dios. Los «dadores» son como Dios, porque estamos restableciendo el principio divino dentro de nosotros. Yo era un tomador; no era como Dios. Mi maestro era el que daba y se asemejaba a Dios, y me dio sin condiciones. ¿Cuántos de vosotros entendéis? Ahora, el amor es el pegamento que mantiene todo unido.
Y entonces aquí tenemos que aprender, en una situación muy difícil, la magia del amor y cómo es en realidad. Esta cultura, una cultura que antiguamente destruyó los derechos de igualdad de las mujeres de estar a la par con el hombre, ha creado, en esta línea de tiempo, una realidad que ha originado un ambiente incivilizado, sin amor, indiferente, y venenoso, en el cual los frutos de esa represión han causado toda serie de dilemas en la naturaleza humana. Y lo único que tuvimos que hacer fue tomar a los hombres o a las mujeres y quitarles su derecho divino, lo cual significa que por ser del género femenino, se las consideraba inferiores, y por lo tanto, podían ser usadas, abusadas, amontonadas y tratadas como ganado. Y si luego se rebelaban, se creaba una enseñanza que decía que no tenían alma y que por lo tanto, tratarlas como ganado, como posesiones y abusar de ellas no era pecado, puesto que Dios os las había dado para vuestro propio placer.
Las atrocidades que se han cometido en el nombre de Dios y, en verdad, en el nombre del amor, son innumerables. Para que el amor pueda florecer debe haber una actitud como la que posee Dios, la cual se encuentra generalmente en los niños jóvenes, quienes antes de que su conocimiento se transforme en prejuicios, dogma, y en un carácter civilizado, dan amor a todo el mundo. Nos deleitamos en los niños pequeños porque nos dan muy fácilmente y lo único que nos piden es que los cuidemos. Les enseñamos a ser tomadores y los entrenamos de tal manera que pierden su naturaleza dadora y amorosa.
El amor no existe en una civilización que no considera a todos iguales. El amor existe en una civilización donde todos son iguales. Y, en verdad, los hombres y las mujeres, sin importar el color de los ojos y la piel, sin importar si son gordos o flacos, jóvenes o ancianos, deberían ser considerados iguales. Y hay indicios en esta cultura de que no es así, porque tendemos hacia lo bonito y evitamos lo feo. Tendemos hacia lo joven y destruimos lo viejo. En tal cultura, Dios como amor no existe.
Ahora, siendo mis estudiantes, os he dicho durante muchos años que mi gran amante era el Dios Desconocido y eso es exactamente lo que ocurrió en mi vida. Mi iluminación llegó cuando, después de muchos años, comencé a entender esto. En vez de seguir mi vieja naturaleza destructiva, seguí una naturaleza más gentil, lo cual era algo muy extraño para mí. Sin embargo, al hacerlo creé una nueva sociedad civilizada antes de marcharme de este plano. Entre mi gente no había desiguales. Había Dioses y Diosas, y había querubines a los cuales se consideraba Diositos pequeños: los niños. Y todos eran iguales.
Cuando hablamos del amor como una persona, y a quiénes amas en tu vida y a quiénes no, es muy fácil para ti sentarte y señalar a las personas que amas o de las cuales estás enamorado, y a las personas que no amas. ¿No es eso interesante? Y, probablemente, las personas que amas son aquellas que te dan. Las personas que no amas son las que no te dan. ¿Suena eso familiar? ¿A cuántos de vosotros esto os suena a verdad? Así es. ¿Cuántos habéis dicho: «Si me amaras, harías esto»? ¿Cuántos habéis dicho eso?
Somos un ser divino concebido por amor. Eso simplemente significa que fuimos concebidos en un entendimiento ilimitado y nos fue dado un entendimiento ilimitado. Dios dijo: «¡Ve ahí fuera, y haz que ocurra! ¡Hagámoslo juntos, y yo te apoyaré siempre!»
Ramtha
jueves
LIMPIA TU MENTE Y TODO SE LIMPIARA

Le decían:
¿Cómo sabremos qué nos enseña el atardecer, y cómo nos enseña la mañana y
cómo nos trae conocimientos cualquier circunstancia?
Y El así contestaba:
Cada cosa fuera de ti es un espejo donde te miras. Si la nube de la angustia llena el horizonte de tu corazón, verás una nube de angustia en cada corazón. Si la calma viene a sentarse en medio de tu pecho, verás que cada uno también lleva sentada la calma en su pecho. Si tu cabeza es la guarida donde se esconden pensamientos de odio, de rencor o de envidia, cuando camines por las calles y las plazas de la vida sólo verás pasar por ellas al Odio, y sentado en las bancas al Rencor, y en cada esquina a la Envidia.
Y dirás:
¡Desearía volar mas allá de esta ciudad porque está contaminada y quisiera
salir de ésta casa, para sentir el campo limpio y su Pureza!
Y yo te digo:
Limpia tu mente y todo se limpiará. Limpia tu corazón y todo se limpiará.
Limpia tu cuerpo y todo estará limpio. Ignorante es aquel que, viendo lo de
fuera sucio, no se da cuenta de su suciedad y dice: Me adentraré en mi
corazón para limpiar mi templo, porque su altar está sucio y su luz
atenuada. Ignorantes son aquellos que pretenden limpiar su templo en el
templo de los demás, y todos los días y todas las noches de su existencia
piensan que el mal está fuera de ellos y no en su corazón.
Mira los centzontles y mira los jilgueros y mira el cocoztli, ¿quién podría
decirles: tu canto no es armónico?
Mira los sauces, y los ahuehuetes ¿quién podría decirles: tu
crecimiento no es armónico? ¿Cómo entonces, podría decirse esto del hombre?
¡Cuánto aprendería un espíritu crítico si supiera que se está criticando en
voz alta a sí mismo, cuando critica a alguien!
Cada cosa tiene su lugar, y cada uno tiene su camino. Sólo aquel que no lo
conoce sigue los caminos de otros, hasta que al fin, encuentra el suyo.
¡Bendito el día en que lo encuentra, porque ese día ha nacido de nuevo!
Sólo a partir de ese momento le dirán algo los atardeceres, le dirán algo las mañanas, y le hablarán las flores. Empezará a caminar con la Naturaleza, y su lengua será como la de los pajarillos, sus manos serán como ríos, y sus ojos serán la Vida que mira a la vida.
Del Libro: Así hablaba Quetzalcóatl
sábado
VOS......QUE DIOSA SOS HOY

Todas y cada una de las mujeres llevamos por lo menos a una de las diosas arquetípicas del tarot dentro de nosotras, también, de acuerdo con nuestra experiencia y evolución vamos cambiando de una a otra. Tener en cuenta que diosa somos, nos da la posibilidad de anclar mejor los dones y los regalos que cada una nos brinda, permitiéndonos ser más nosotras mismas y aceptar las verdades de nuestra alma.
Para activar a nuestra diosa interior, sólo hace falta tomar conciencia de sus poderes para comenzar a cultivarlos. Una vez que la hemos identificado, podemos comenzar a honrarla y aceptarla por lo que verdaderamente es.
Cada una de las diosas que esta descrita a continuación, está tomada de los arquetipos o arcanos mayores del tarot. Cada una de estas diosas tiene una influencia determinada en nuestros patrones de comportamiento. Los arquetipos son características del comportamiento y la personalidad, ellos conducen nuestras creencias, nuestros valores y a veces también la forma en la que sentimos.
Como en todo, cada diosa tiene sus dones, pero también tiene sus debilidades, aprender de esto, nos brinda la posibilidad de expandir lo positivo a través del trabajo interior, y concienciar lo negativo, no para rechazarlo si no para transformarlo con nuestra propia luz interior.

que a través de el auto estudio y la experiencia han evolucionado encontrando calma interior. La suma sacerdotisa no teme expresarse y lo hace tan bien que a través de su voz y su intención es perfecta co-creadora de su realidad, lo que crea es benéfico para ella y para los que la rodean. Esta diosa está muy conectada con su misión de vida, es intuitiva, contemplativa y receptiva.
La suma sacerdotisa reconoce su parte femenina y su parte masculina debido a que se ha permitido experimentarlas ambas sin rechazarlas. Ella he experimentado tanto la luz como la oscuridad y reconoce que ambas son parte de un todo.
Sus debilidades están en que tanta interiorización puede llevarla a perder el suelo y el contacto con los otros, convirtiéndola en una persona introvertida y miedosa del mundo exterior. Esta diosa debe tener cuidado de que su paz no se convierta en una apatía. La suma sacerdotisa en su lado más oscuro utiliza su espiritualidad y su mística de máscara para no entregarse a la vida.
La emperatriz es la madre, aquella mujer que se ha entregado a sus hijos, a nutrirlos y a cuidarlos. También es aquella mujer que siempre está en contacto con su lado femenino y que si aún no es madre, seg
uramente lo será en algún momento. Esta mujer aprende de ella misma relacionándose con los demás. Es una mujer amorosa y cuidadosa de su entorno, le da a los demás lo que necesitan y siempre se preocupa por que los que la rodean estén cómodos.
También es una mujer que sabe cuidar de ella misma, es auto suficiente, le gusta tomar responsabilidades.
Esta es una mujer que disfruta la vida y que seguramente también disfruta de la naturaleza, es de esas mujeres que hablan con las plantas mientras las riegan y que pueden desestresarse dando un paseo por un parque.
Para la emperatriz la espiritualidad es importante pero también lo son los bienes materiales, ella está más conectada con la abundancia material que la intuitiva.
El lado débil de la emperatriz se encuentra en la complacencia por miedo a no ser amada. Esta mujer en su aspecto más negativo de desvive por los demás pero no lo hace desde su corazón si no desde el miedo que le tiene al rechazo de quienes la rodean. En muchos casos tiende a olvidarse de si misma perdiendo su individualidad.
Esta es una mujer que ha aprendido a poner un balance entre su corazón y su cabeza, sabe cuando dejarse guiar por sus sentimientos y cuando debe usar la razón. La justicia ha aprendido a canalizar su energía y debido a esto sabe hacia donde debe dirigirse en casi todos los momentos, confía plenamente en ella misma y en sus decisiones. La justicia también es co creadora y autónoma. No teme desapegarse de lo que ya no le funciona para construirse un mejor camino.
La debilidad de la justicia se encuentra en la tendencia a moralizar y juzgar, a estar más en la cabeza que en los sentimientos y en la pérdida de su propia identidad por su falta de flexibilidad. Es una mujer que puede dejarse llevar por su ego.
sa es dulce y romántica pero también es apasionada, muy sensual y capaz de experimentar su sexualidad sin ninguna represión. Ella es la expresión de la feminidad. La fuerza de esta diosa provine de su unidad. Es una mujer que cuando hace falta se entrega a sus impulsos sin juzgarse, se entrega y deja de controlarse y reprimirse. Ella ha unido su naturaleza humana y su naturaleza animal. Esta diosa vive su verdadera naturaleza y por eso es capaz de dar amor incondicional ya que es capaz de amar las cosas por lo que realmente sonLa fuerza vista desde la otra cara de la moneda se convierte en una mujer agresiva e impulsiva. A ella puede costarle mucho trabajo integrar lo que realmente es debido a su moralidad, también suele ser manipuladora debido a su incapacidad para entregarse al 100% debido a su miedo a ser vulnerable y dominada, ella bajo el dominio de su debilidad, juega con los que la rodean por que teme involucrarse y perder el control.
Esta Diosa es una mujer sabia que ha unido sus opuestos a través de su magia interior, ella podría ser considerada una mujer alquimista capaz de transformar la oscuridad en luz. Esta diosa está siempre receptiva a la abundancia es co creadora conciente de su realidad y tiene un gran poder de intención, también ha encontrado el equilibrio a través de la unión de sus polaridades. Esta mujer tiene mucha claridad en su mente y por este motivo sabe a donde dirigirse y puede hacer total uso de su poder personal ya que ha perdido el miedo a su propio potencial. Es una diosa integra
Esta mujer conoce y acepta su parte masculina sabe que ambas partes son una misma y por este motivo a dejado de pelear internamente y vive en eterna fluidez. Su instinto, es parte fundamental de su esencia. Ella goza de los aspectos materiales de la vida pero también tiene una gran conexión espiritual. La vida no le cuesta trabajo, simplemente goza.
Los retos que debe superar se encuentran en hacer conciente que también tiende a disfrazarse de alguien que no es y esto lo hace para buscar el reconocimiento interior que ella misma no se reconoce, refleja equilibrio pero la realidad es que teme mucho la unión de su ser, teme entregarse a su poder ya que suele querer controlarlo todo. Siempre está relacionando su valor personal con sus éxitos materiales y esto le da una falta real de valía personal
.
Ella es una diosa sanadora, siempre esta ocupándose de sanarse interiormente de tal forma que su búsqueda se encuentra en la pureza. Esta mujer esta conectada con su corazón y la voz que sigue es la de su intuición. Es una mujer mística y espiritual. Esta diosa seguramente tiene una práctica meditativa y posiblemente esté dedicada a ayudar a otros a encontrar su paz interior de limpiar sus corazones.
La diosa estrella es inocente, capaz de dar y de recibir. Ella fluye en una vida espiritual. Tiene conocimientos de verdades universales y vive de estos principios, el amor es el principal. Se puede decir que ha trabajado por romper con las estructuras que la rodean, y por esta razón vive libremente desde su verdadero ser o ser superior. Ella se ha vuelto responsable de su vida y de sus acciones al 100% no vive ya por lo que la sociedad quiere o prefiere ni tampoco está obligada a sus condicionamientos.
La debilidad de esta diosa se encuentra en que aplica la espiritualidad tan compulsivamente, que ha perdido el suelo y la capacidad para disfrutar la vida tal cual es, su búsqueda de perfección se ha convertido en una preocupación que le impide moverse libremente y que también la vuelve inflexible al cambio. Pasa tiempo confundida y en una melancolía que a veces no suele comprender.
La diosa Luna es la diosa más idealista y soñadora, ella tiene un contacto grande con su intuició
n que la hace confiar plenamente el lo que siente. En ella están las posibilidades para trascender. A esta diosa le toca trabajar con su oscuridad para iluminarla. Ella suele ser miedosa y lo que teme más es encontrarse con ella misma, por eso lo que hace es fantasear y proyectar. Todo lo que pudiera ser desconocido, prefiere evitarlo y le cuesta seguir los mandatos de su corazón en la mayoría de los casos. Por otro lado, una vez que ha vencido sus miedos, es capaz de transformarse en un ser completamente diferente y lleno de alegría. Esta diosa está teniendo un encuentro con su parte más oscura, con sus mayores miedos racionales e irracionales y este encuentro la prepara para brillar y para evolucionar.
martes
aunque siempre te llamé Padre
Sé que ante todo eres mi Madre,
Eterna dadora de vida
Para quien en ti se sostiene
Cada instante es un presente
Que reboza de infinitas bendiciones.
Basta hacedora de universos
Tu formaste mis entrañas
Y en cada fibra de mi ser
Descubro tu más amorosa herencia
Tu más sagrado legado
DIOSA Y MADRE
En tu luz no hay oscuridad que me cubra
Ni sombras que me enceguezcan
MADRE Y DIOSA
En tu presencia anhelo ser la gota que se diluye en el océano
La roca que la caricia del mar en incontable arena desmenuza
La huella, que de la arena se esfuma
Bajo el sudario de la espuma de la mar
Tu amor incondicional transforma en dulce miel
La hiel de mis pesares
Convierte en fértil huerta la tierra más baldía
Mis temores sosiega
Mis congojas consuela
De mi mente evapora todo rocío de agonía
Bajo tu protección, a ningún problema o tribulación temo
Tu eres la alta cumbre, nívea y protectora
Que de toda angustia me guarda
De toda inquietud me escuda
MADRE INMORTAL
A quien también llamo PADRE
DIOS ÚNICO que a todos nos integra
Incapaz de forjar infiernos
Que quebranten a sus hijos
Bendíceme con tu bálsamo de PAZ
Arrúllame en la perpetua quietud
De tu vientre UNIVERSAL
y concíbeme en la impecable LUZ
de tu VIDA ETERNA
AMEN

INOCENCIA……….
Cuando yo era niño. Hablaba como niño, sentía como niño, pensaba como niño. Mas cuando ya fui hombre, dejé lo q era de niño.
1 Corintios 13:11

La pérdida de la inocencia es una de las mayores desdichas de la humanidad.
La incapacidad de ver las cosas como nuevas, la incapacidad de abrazar la magia del momento, como consecuencia de q nuestras percepciones se han teñido tanto con el sufrimiento de nuestras experiencias pasadas, consume toda la alegría de nuestra experiencia diaria.
Lo más hermoso de la expansión de la conciencia ciertamente lo más mágico-, es q podés volver a tus costumbres infantiles…….a encontrar la magia en cada momento, a abrazar la belleza y a percibir las cosas frescas y nuevas, como si nunca antes las hubieras experimentado.
Cuando vivimos en el presente somos inocentes, porq no estamos comparando. Es imposible ver la belleza de algo si continuamente lo estás comparando con otra cosa. Y y comparamos todo el tiempo, porq la mente siempre está buscando algo mejor o lamentando la pérdida de algo en el pasado.
Cuando te permites ser inocente y estás enfocado en la apreciación y en la dicha, lo primero q ven tus ojos es la maravilla, la perfección.
Hay una historia de un Maestro q caminaba por las calles con su discípulo. Le hablaba acerca de la inocencia, de encontrar la belleza en todo y se cruzaron con el cadáver de un perro q se estaba pudriendo. “Maestro, ¿cómo puede ver la perfección en eso? Ese perro es asqueroso. Se está pudriendo. No hay nada hermoso en eso.”, dijo el discípulo. Pero el maestro replicó: “! Mira cuán brillantes y blancos son sus dientes”! Relucen como perlas bajo el sol. ¿alguna vez has visto algo más hermoso?”…..
Ese es un ejemplo de abrazar la magia. De ver la belleza en todo. Y a medida q expandimos nuestra conciencia ( q es corazón adentro –amor y más amor) , esto ocurre en forma natural. La percepción cambia total y completamente.
Otra cosa maravillosa de los niños es q no se aferran a nada. Si observas a un niño junto a un árbol de Navidad, lo verás felíz abriendo sus regalos, y tan pronto ha recibido uno, ansiosamente lo deja a un lado para ir en busca del siguiente. Cuando sos inocente el Universo es así. Cuando no te aferras y simplemente abres los brazos, permitiendo q todos los regalos lleguen, te verás abrumado por la magnitud de lo q vas a recibir.
La habilidad de no aferrarte y de ser ilimitado viene de ser inocente. Es como los niños con los castillos de arena: construyen uno, el mar lo lleva, y luego comienzan su nueva creación.
Y así debe ser nuestra vida. Sin ninguna caja. Una habitación sin paredes y un corazón inocente q esté abierto a recibir la abundancia del universo. Y las riquezas ilimitadas continúan regándose a nuestro alrededor.
Pero siempre el tesoro más grande es de liberarse del miedo y la inocencia de percibir la perfección en todo.
Hace poco, caminaba por un lugar llamado “ Parque de la Vida”, cercano a mi casa, es un lugar plagado de arboles, con una senda peatonal para ir caminando o en bicicleta. Uyyyyy……la gente va muy seria caminando o corriendo o en bicicleta. Claro! Es un asunto muy serio esto de correr/caminar por este lugar. Todos andan con sus relojes mirandolos constantemente, o escuchando música, pero la apariencia general es de concentración y seriedad. Porq hacer ejercicio es algo muy serio!, al igual q la vida q es muy seria!, al igual q todo, q es ciertamente muy serio!
Un ciclista muy serio apareció. Se veía tremendamente concentrado mientras recorría el sendero cuesta arriba. Pero cuando se estaba acercando a mi se cayó de la bicicleta!!!!!! el golpe fue increíblemente fuerte. El impacto fue impresionante, como si un temblor hubiese sacudido las entrañas de la tierra…..obviamente se había lastimado, porq le corría la sangre por las rodillas……..siempre me divierte el hecho de q, cuando las personas se caen, mi primera reacción es de risa. No sé si me rio porq me siento incómoda por ellos o porq estoy contenta de q no fui yo!!!!!...luego, la siguiente reacción, especialmente si uno es mujer, es la mirada maternal de preocupación y la pregunta inmediata “Estás bien?...mientras tratamos de disimular q nos estábamos riendo!!!!!
Sin embargo yo no tuve tiempo de reaccionar de ninguna de estas formas, ya q el señór serio , inmediatamente se paró, como si hubiera rebotado en algo de goma, y frenéticamente se puso a chequear su preciada bicicleta para ver si estaba bien, q , por supuesto, si lo estaba. Parecía totalmente ajeno al hecho de q la sangre le corría por las rodillas y los codos. Dios nos libre de q hubiese demostrado alguna emoción. Porq desde luego, los “hombres de verdad” no se emocionan y nada les duele!!!!…..
Yo me quedé boquiabierta viéndolo alejarse pedaleando. Y me quedé pensando q habría hecho yo si fuera como un robot, habría aparentado q sólo había sido un rasguño y q no dolía???
Cómo reaccionaría siendo como soy? Y tuve una visión muy clara. Habría estado sentada en el suelo, llorando como una niña, preguntándome porq me había subido a esa bicicleta de mierda!!!!!!, causante de toda mi desgracia. Luego me habría reído de mi misma y habría vuelto a casa pedaleando….entre la risa y el llanto……..en pocas palabras me habría permitido ser una niña………
Es tan importante q nos permitamos ser reales, q soltemos las máscaras y volvamos a la inocencia de ser niño…..porq cuando sentimos nuestras emociones y nuestro sistema está limpio, eso nos permite abrazar la dicha. Nos permite vivir en el amor q nunca se va. Cuando no juzgamos nuestra experiencia humana y lo abrazamos todo, instantáneamente obtenemos libertad. Porq estamos aceptando el hecho de q somos perfectos y estamos SIENDO esa perfección, sin idea de cómo eso debiera verse…..
Te propongo mi querido transeúnte que estés abierto a ver cada momento como nuevo….
Q no tengas una idea preconcebida de q es lo q va a suceder, cómo algo debiera ser o cuál tendría q ser el resultado..
Te propongo ABRAZAR cada momento como si fuera mágico, en lugar de verlo desde una percepción trillada de lo q sucedió anteriormente….
Entregarse cien por ciento al momento presente, amar sin máscaras,o soltar esa nuestra máscara y nuestra falsedad y ser como niños, q no se aferran, q no juzgan, q sólo SON, EN LA DICHA DEL MOMENTO PRESENTE….
RECUERDA
YO SOY OTRO TU
Y TE AMO EN MI MARAVILLOSO SER QUE EN MI HABITAS!!!!
Susana
miércoles

Cuando te rindes a lo que es
y estás plenamente presente, el pasado ya no tiene ningún poder.
Entonces se abre el reino del Ser,
que había quedado oscurecido por la mente.
De repente, surge una gran quietud dentro de ti,
la sensación de una paz insondable.
Y en esa paz hay una gran alegría.
Y dentro de esa alegría hay amor.
Y en su núcleo más interno está lo sagrado,
lo inconmensurable, Eso que no puede ser nombrado.
LA IMPERMANENCIA Y LOS CICLOS DE LA VIDA
Hay fases de éxito en que las cosas vienen a ti y se desarrollan, y fases de fracaso en que las cosas se marchitan, se desintegran y tienes que dejarlas ir para que puedan surgir otras nuevas, o para que se produzca la transformació n.
Si, llegado a ese punto, te apegas y te resistes, te estás negando a seguir el flujo de la vida, y eso te hará sufrir. La disolución es necesaria para que se produzca un nuevo crecimiento. Ambos aspectos no pueden existir separadamente.
La fase descendente del ciclo es absolutamente esencial para la realización espiritual. Debes de haber fracasado rotundamente a algún nivel, o haber experimentado una pérdida seria o un dolor, para sentirte atraído por la dimensión espiritual. O quizá el éxito mismo haya perdido significado, quedándose vacío y convirtiéndose en fracaso.
El fracaso reside oculto en cada éxito, y el éxito en cada fracaso. En este mundo, es decir, en el nivel de las formas, todos «fracasamos» antes o después, y todas las realizaciones acaban convirtiéndose en nada. Todas las formas son impermanentes.
Puedes mantenerte activo y disfrutar manifestando y creando nuevas formas y circunstancias, pero ya no te identificarás con ellas. No las necesitas para tener una identidad. Ellas no son tu vida; sólo son tu situación de vida.
El ciclo tiene una duración variable que va de unas pocas horas a varios años. Hay ciclos largos y ciclos breves dentro de los ciclos largos. Muchas enfermedades se generan por luchar contra las fases de baja energía, que son vitales para la regeneración. La acción compulsiva y la tendencia a extraer la propia autoestima y la identidad de factores externos, como el éxito, es una ilusión inevitable mientras te identifiques con la mente.
Esto hace que no puedas aceptar las fases bajas del ciclo, que no las dejes ser. Finalmente, la inteligencia del organismo puede adueñarse de la situación como medida de autoprotecció n y provocar una enfermedad que te obligue a detenerte para que pueda tener lugar la necesaria regeneración.
En cuanto la mente juzga que un estado o situación es «bueno», le toma apego y se identifica con él, tanto si se trata de una relación como de una posesión, un papel social, un lugar o tu cuerpo físico. La identificació n te hace feliz, hace que te sientas bien contigo mismo, y ese estado o situación puede llegar a convertirse en parte de quien eres o de quien crees ser.
Pero nada es duradero en esta dimensión donde la polilla y el orín consumen. La situación acaba, o cambia, o puede producirse un cambio de polaridad: lo que ayer o el año pasado era bueno, súbita o gradualmente se vuelve malo. La misma situación que antes te hacía feliz, ahora te hace desgraciado. La prosperidad de hoy se convierte en el consumismo vacío de mañana. La boda feliz y la luna de miel se convierten en un doloroso divorcio o en una convivencia infeliz.
O también puede ocurrir que desaparezca una situación y su ausencia te haga infeliz. Cuando el estado o situación con el que la mente se ha identificado cambia o desaparece, ésta no puede aceptarlo. Se apegará al estado que ha desaparecido y se resistirá al cambio. Es casi como si nos cortaran un miembro del cuerpo.
Esto significa que tu felicidad y tu infelicidad son, de hecho, la misma cosa. Sólo las separa la ilusión del tiempo.
NO OFRECER RESISTENCIA A LA VIDA es estar en un estado de gracia, tranquilidad y ligereza, un estado que no depende de que las cosas sean de cierta manera, buenas o malas.
Parece paradójico y, sin embargo, cuando desaparece la dependencia interna de la forma, la situación general de tu vida, lo que tiene relación con las formas externas, parece mejorar enormemente. Las cosas, las personas o las situaciones que creías necesitar para ser feliz ahora llegan a ti sin esfuerzo ni lucha por tu parte, y eres libre de disfrutarlas y apreciarlas mientras duren.
Todas esas cosas, evidentemente, seguirán teniendo un final, los ciclos irán y vendrán, pero cuando desaparece la dependencia, desaparece también el miedo a la pérdida. La vida fluye con tranquilidad.
La felicidad derivada de una fuente secundaria nunca es muy profunda. Sólo es un pálido reflejo de la alegría de Ser, de la vibrante paz que encuentras en tu interior cuando entras en el estado de no-resistencia. El Ser te lleva más allá de los opuestos polares de la mente y te libera de la dependencia de la forma. Aunque todo colapsara y se derrumbara a tu alrededor, en lo profundo de tu núcleo interno seguirías sintiéndote en paz. Puede que no te sintieras feliz, pero al menos estarías en paz.
USO Y RENUNCIA DE LA NEGATIVIDAD
Toda resistencia interna se experimenta como negatividad de uno u otro tipo. Toda negatividad es resistencia. En este contexto, ambas palabras son casi sinónimas.
La negatividad va desde la irritación o la impaciencia hasta la ira encendida, desde el estado de depresión anímica o resentimiento hasta la desesperación suicida. A veces la resistencia activa el cuerpo-dolor emocional y, en tal caso, cualquier roce sin importancia puede producir una intensa negatividad en forma de ira, depresión o una pena muy honda.
El ego cree que puede manipular la realidad mediante la negatividad y conseguir lo que quiere.
Cree que la negatividad le permite atraer un estado agradable o disolver un estado desagradable.
Si «tú» —la mente— no creyeras que la negatividad funciona, ¿para qué habrías de crearla? La cuestión es que, de hecho, la negatividad no funciona. En lugar de atraer un estado deseable, más bien le impide emerger. En lugar de disolver un estado indeseable, lo mantiene en su lugar. La única «utilidad» de la negatividad es fortalecer el ego, y por eso al ego le encanta.
Cuando estás identificado con una emoción negativa no quieres soltarla, y en algún profundo nivel inconsciente no deseas un cambio para mejor porque pondría en peligro tu identidad de persona deprimida, enfadada o maltratada. Entonces ignorarás, negarás o sabotearás lo positivo de tu vida. Éste es un fenómeno bastante común. Y una locura.
OBSERVA CUALQUIER PLANTA O ANIMAL Y PERMITE QUE TE ENSEÑE A ACEPTAR LO QUE ES, a rendirte al ahora.
Deja que te enseñe a Ser. Deja que te enseñe integridad, qué significa ser uno mismo, ser real.
Deja que te enseñe a vivir y a morir, y a no hacer un problema de la vida y de la muerte.
Las emociones negativas recurrentes contienen a veces un mensaje, como también lo contienen las enfermedades. Pero cualquier cambio que introduzcas, tanto si tiene que ver con tu trabajo como si afecta a tus relaciones o a tu entorno, será superficial a menos que surja de un cambio en tu nivel de conciencia. Y en cuanto a eso sólo puedo aconsejarte una cosa: mantente más presente. Cuando hayas alcanzado cierto grado de presencia, ya no necesitarás que la negatividad te indique qué necesita tu situación de vida.
Pero mientras la negatividad esté ahí, úsala. Úsala como recordatorio de que has de estar más presente.
Cuando sientas surgir la negatividad en tu interior, tanto si está causada por algo externo como si está provocada por un pensamiento o por nada concreto de lo que seas consciente, considérala una voz que te dice: «Atención. Aquí y ahora. Despierta. Sal de tu mente. Mantente presente.»
Hasta la más leve irritación es significativa y tiene que ser reconocida y registrada para que no haya una acumulación de reacciones no observadas.
Es posible que al darte cuenta de que no quieres tener ese campo energético negativo en tu interior, de que no tiene ningún propósito, simplemente renuncies a él. Pero, si es así, asegúrate de soltarlo completamente. Si no puedes hacerlo, acepta que está ahí y lleva tu atención a la sensación.
COMO ALTERNATIVA, PUEDES HACER DESAPARECER LA EMOCIÓN NEGATIVA imaginándote que te has vuelto transparente a la causa externa de esa reacción.
Te recomiendo que al principio lo practiques con cosas pequeñas, incluso triviales. Digamos que estás tranquilamente sentado en tu casa. De repente oyes el sonido penetrante de una alarma de automóvil que suena en la calle. Surge la irritación. ¿Qué propósito tiene esa irritación? Ninguno en absoluto. ¿Por qué la has creado? No la has creado, la ha creado tu mente. Ha sido una reacción totalmente automática, totalmente inconsciente.
¿Por qué la ha creado la mente? Porque cree inconscientemente que esa resistencia, que tú experimentas como negatividad o infelicidad, disolverá en cierto modo la situación indeseable. Esto, evidentemente, es una ilusión. La resistencia creada por la reacción —la irritación o el enfado, en este caso— es mucho más molesta que la causa original que está tratando de disolver.
Todo esto puede transformarse en una práctica espiritual.
SIÉNTETE COMO SI TE ESTUVIESES VOLVIENDO TRANSPARENTE, por así decirlo; como si no tuvieras la solidez de un cuerpo material. Ahora permite que el ruido, o cualquiera que sea la causa de la reacción negativa, te atraviese. Ya no golpea con una «pared» sólida en tu interior.
Como he dicho, al principio es mejor practicar con cosas pequeñas: la alarma del coche, el ladrido del perro, los gritos de los niños, el atasco de tráfico. En lugar de tener un muro de resistencia dentro de ti, golpeado constantemente por cosas «que no deberían estar ocurriendo», deja que todo te atraviese.
Imagina que alguien te dice algo grosero o con intención de molestarte. En lugar de caer en la reacción inconsciente y en la negatividad, en lugar de atacar, ponerte a la defensiva o retirarte, deja que las palabras te atraviesen limpiamente. No ofrezcas resistencia. Es como si ya no hubiera nadie que pudiera sentirse herido. Eso es perdón. Así es como te vuelves invulnerable.
Puedes seguir diciendo a esa persona que su conducta es inaceptable, si eso es lo que eliges. Pero esa persona ya no tiene el poder de controlar tu estado interno. Entonces eres dueño de ti mismo, no estás bajo el poder de otra persona, y tampoco te dejas controlar por tu mente. Tanto si se trata de una alarma de automóvil, de una persona grosera, de una inundación, un terremoto o de la pérdida de todas tus posesiones, el mecanismo de resistencia es el mismo.
Sigues buscando fuera y no puedes dejar de buscar. Quizás el próximo curso tengas la respuesta; quizás esa nueva técnica. A ti, personalmente, te digo:
NO BUSQUES LA PAZ. No busques ningún estado diferente del que tienes; así no producirás conflicto interno ni resistencias inconscientes.
Perdónate por no estar en paz. En el momento en que aceptas completamente tu falta de paz, la no-paz se transforma en paz. Cualquier cosa que aceptes plenamente te llevará allí, al estado de paz. Éste es el milagro de la rendición.
Cuando aceptas lo que es, cada momento es el mejor. Eso es iluminación.
LA NATURALEZA DE LA COMPASIÓN
CUANDO HAS IDO MÁS ALLÁ DE LOS OPUESTOS MENTALES, te vuelves como un profundo lago. La situación externa de tu vida, y lo que ocurra allí, es la superficie del lago. A veces está en calma, otras veces agitada, dependiendo de los ciclos y las estaciones. Sin embargo, en lo profundo, el lago siempre permanece inalterado. Tú eres todo el lago, no sólo la superficie, y estás en contacto con tu propia profundidad, que permanece absolutamente quieta.
No te resistes al cambio aferrándote mentalmente a ninguna situación. Tu paz interna no depende de ello. Habitas en el Ser —inmutable, intemporal, inmortal— y ya no dependes del mundo externo, de las formas eternamente cambiantes, para sentirte feliz o satisfecho. Puedes disfrutar de las formas, jugar con ellas, crear nuevas formas, apreciar la belleza de las cosas..., pero no necesitas apegarte a nada.
Mientras no seas consciente de Ser, la realidad de los demás seres humanos te evitará porque aún no has encontrado la tuya. Tu mente aceptará o rechazará la forma de los demás, que no es sólo su cuerpo; también incluye su mente. La verdadera relación sólo es posible cuando tienes conciencia de Ser.
Viniendo del Ser, percibirás el cuerpo y la mente de la otra persona como si sólo fueran una pantalla detrás de la cual puedes sentir su verdadera realidad, como sientes la tuya. Por eso, cuando tengas que afrontar el sufrimiento de otra persona o su conducta inconsciente, te mantendrás presente y en contacto con el Ser, y serás capaz de mirar más allá de la forma y de sentir el Ser puro y radiante de la otra persona a través del tuyo.
En el nivel del Ser, uno reconoce que todo sufrimiento es ilusorio. El sufrimiento se debe únicamente a la identificació n con la forma. A veces, cuando la persona está preparada, el despertar de la conciencia de Ser produce curaciones milagrosas.
La compasión es la conciencia del vínculo profundo que te une a todas las criaturas. La próxima vez que digas «no tengo nada en común con esa persona», recuerda que sí tienes mucho en común: dentro de unos pocos años —que sean dos o setenta no supone una gran diferencia— ambos os habréis convertido en cadáveres en putrefacción, después en montones de polvo y más adelante en nada en absoluto. Esta toma de conciencia fomenta un sentimiento de cordura y humildad y no deja lugar al orgullo. ¿Es éste un pensamiento negativo? No, es un hecho. ¿Por qué darle la espalda? En este sentido, existe una igualdad total entre tú y todas las demás criaturas.
UNA DE LAS PRÁCTICAS ESPIRITUALES MÁS PODEROSAS es la de meditar profundamente en la mortalidad de las formas físicas, incluida la propia. A esto se le llama «morir antes de morir».
Entra en esta práctica profundamente. Tu forma física se está disolviendo, deja de ser. Después llega un momento en que todas las formas mentales o pensamientos también mueren. Sin embargo, tú, la presencia divina que eres, sigues estando allí. Radiante, plenamente despierto.
Nada real ha muerto jamás; sólo los nombres, las formas y las ilusiones.
En este nivel profundo, la compasión se convierte en sanación en su sentido más amplio. En ese estado, tu influencia sanadora no se basa fundamentalmente en el hacer, sino en el ser. Todas las personas con las que entres en contacto se sentirán tocadas por tu presencia y afectadas por la paz que emanas, seas consciente de ello o no.
Cuando estás plenamente presente y la gente que te rodea muestra una conducta inconsciente, no sientes la necesidad de reaccionar a ella porque no le concedes el carácter de realidad. Tu paz es tan profunda y vasta que cualquier cosa que no sea paz desaparece en su seno como si nunca hubiera existido. Esto rompe el ciclo kármico de acción y reacción.
Los animales, los árboles y las flores sentirán tu paz y responderán a ella. Enseñas mediante tu ser, demostrando la paz de Dios.
Te conviertes en la «luz del mundo», una emanación de conciencia pura, y por tanto eliminas el sufrimiento de raíz. Eliminas la inconsciencia del mundo.
LA SABIDURÍA DE LA RENDICIÓN
La cualidad de tu conciencia en este momento es el principal determinante del tipo de futuro que experimentará s; por tanto, rendirte es la cosa más importante que puedes hacer para provocar un cambio positivo. Cualquier acción que emprendas es secundaria. Ninguna acción verdaderamente positiva puede surgir de un estado de conciencia que no sea de rendición.
Para algunas personas, la rendición puede tener una connotación negativa que implica derrota, renuncia, incapacidad de responder a las pruebas de la vida, letargo, etc. La verdadera rendición, no obstante, es algo totalmente diferente. No significa soportar pasivamente cualquier situación en la que te encuentres sin hacer nada al respecto. Tampoco significa dejar de hacer planes o de iniciar acciones positivas.
LA RENDICIÓN ES UNA SABIDURÍA SIMPLE pero profunda que implica ceder más que oponerse al flujo de la vida. El único lugar donde puedes experimentar el flujo de la vida es el ahora; por tanto, rendirse es aceptar el momento presente incondicionalmente y sin reservas. Es renunciar a la resistencia interna a lo que es.
Resistirse internamente es decir «no» a lo que es mediante el juicio mental y la negatividad emocional. La resistencia suele agudizarse cuando las cosas «van mal», lo que significa que hay una distancia entre las demandas o rígidas expectativas de tu mente y lo que es. En esa brecha anida el dolor.
Si has vivido lo suficiente, sabrás que las cosas «van mal» con bastante frecuencia. Es precisamente en esos momentos cuando tienes que rendirte si quieres eliminar el dolor y el sufrimiento de tu vida. La aceptación de lo que es te libera inmediatamente de tu identificació n mental y vuelve a conectarte con el Ser. La resistencia es la mente.
La rendición es un fenómeno puramente interno, que no implica que en lo externo no puedas emprender acciones para cambiar la situación.
De hecho, para rendirte no tienes que aceptar la situación general, sino sólo el pequeño segmento llamado el ahora. Por ejemplo, si mientras vas conduciendo por el campo te quedas atascado en medio del barro, no dirás: «Vale, me resigno a quedarme atascado.» Resignación no es rendición.
NO TIENES POR QUÉ ACEPTAR UNA SITUACIÓN DE VIDA DESAGRADABLE O INDESEABLE. Tampoco tienes que engañarte y decirte que no tiene nada de malo. No. Reconoces plenamente que quieres salir de ella, y entonces limitas tu atención al momento presente sin ponerle ninguna etiqueta mental.
Eso significa que no hay juicio sobre el ahora. Por tanto, no hay resistencia ni negatividad emocional. Aceptas el momento tal como es.
Después te pones en acción y haces todo lo posible por salir de la situación.
Eso es lo que denomino acción positiva. Es mucho más eficaz que la acción negativa, surgida de la ira, de la desesperación o de la frustración. Hasta alcanzar el resultado deseado, continúas practicando la rendición negándote a etiquetar el ahora.
Permíteme una analogía visual para ilustrar el punto que estoy tratando de exponer. Vas caminando de noche por un sendero y estás rodeado por una densa niebla. Pero tienes una linterna muy potente que la atraviesa y crea un espacio estrecho y claro frente a ti. La niebla es tu situación de vida, que incluye el pasado y el futuro; la linterna es tu presencia consciente; el espacio claro es el ahora.
La no-rendición endurece tu forma psicológica, el caparazón del ego, creando así una fuerte sensación de separación. El mundo que te rodea, y en particular la gente, pueden parecerte amenazantes. Surge una necesidad compulsiva inconsciente de destruir a los demás mediante juicios, y también la de competir y dominar. Hasta la naturaleza se convierte en tu enemigo, porque tus percepciones e interpretaciones están gobernadas por el miedo. La enfermedad mental que llamamos paranoia sólo es una forma un poco más aguda de este estado de conciencia, normal pero disfuncional.
No sólo tu forma psicológica, sino también tu forma física, tu cuerpo, se endurece y se pone rígido a causa de la resistencia. Surge tensión en distintas partes del cuerpo y éste en su totalidad se contrae. El libre flujo de energías corporales, que es esencial para la salud, queda muy restringido.
El trabajo corporal y ciertos tipos de terapia física pueden ayudar a recuperar el flujo, pero, a menos que practiques la rendición en la vida cotidiana, esas terapias se limitan a aliviar los síntomas de forma pasajera, porque la causa de la tensión —el patrón de resistencia— no se ha disuelto.
Hay algo dentro de ti que no es afectado por las circunstancias pasajeras que conforman tu situación de vida, y sólo la rendición te permite acceder a ello. Es tu vida, tu Ser mismo, que existe eternamente en el reino intemporal del presente.
CUANDO TU SITUACIÓN DE VIDA TE RESULTA INSATISFACTORIA o incluso intolerable, sólo si empiezas por rendirte podrás romper el patrón de resistencia inconsciente que perpetúa esa situación.
La rendición es perfectamente compatible con la acción, con iniciar cambios o alcanzar objetivos.
Pero, en el estado de rendición, tu acción fluye desde una energía completamente diferente, de otra cualidad. La rendición te conecta con la fuente-energí a del Ser, y tu hacer, imbuido de Ser, se convierte en una alegre celebración de la energía de vida que te lleva más profundamente al ahora.
La no-resistencia realza enormemente la cualidad de tu conciencia y, por tanto, la cualidad de cualquier cosa que estés haciendo o creando. Entonces los resultados vendrán por sí mismos y reflejarán esa cualidad. A esto lo podríamos denominar «acción rendida».
EN EL ESTADO DE RENDICIÓN, ves con claridad lo que hay que hacer y empiezas a actuar; vas haciendo una cosa cada vez, te centras en una cosa cada vez.
Aprende de la naturaleza: observa cómo se hace todo y cómo se despliega el milagro de la vida sin insatisfacció n ni infelicidad.
Por esta razón Jesús dijo: «Mira los lirios del campo, cómo crecen; ni se afanan ni se enredan.»
SI TU SITUACIÓN GENERAL ES INSATISFACTORIA o desagradable, separa este instante y ríndete a lo que es. Ésta es la linterna que te permite ver en la niebla. Entonces tu estado de conciencia deja de estar controlado por las condiciones externas. Ya no partes desde un estado de reacción y resistencia. Después observa las características específicas de la situación. Pregúntate: «¿Hay algo que pueda hacer para cambiar la situación, mejorarla o apartarme de ella?» Si es así, emprende la acción apropiada.
No te centres en las cien cosas que vas a tener que hacer o que tal vez tengas que hacer en el futuro, sino en la única cosa que puedes hacer ahora. Eso no significa que no debas planificar. Podría muy bien ocurrir que lo que tengas que hacer ahora mismo sea planificar. Pero asegúrate de no empezar a crear «películas mentales» que te proyecten continuamente hacia el futuro, perdiendo de ese modo el ahora. Cualquier acción que emprendas puede no dar fruto inmediatamente. Hasta que lo haga, no te resistas a lo que es.
SI NO PUEDES HACER NADA y tampoco consigues salir de la situación, úsala para entrar más profundamente en la rendición, más profundamente en el ahora, más profundamente en el Ser.
Cuando entras en esta dimensión intemporal del presente, a menudo el cambio se presenta de maneras extrañas, sin necesidad de hacer gran cosa por tu parte. La vida se muestra servicial y cooperativa. Si había factores internos, como el miedo, la culpa o la inercia, que te impedían actuar, se disolverán a la luz de tu presencia consciente.
No confundas la rendición con una actitud de «ya nada me puede molestar» o «las cosas ya no me importan». Si la miras de cerca, verás que tal postura está teñida de negatividad en forma de resentimiento oculto, de modo que no es rendición, sino resistencia enmascarada.
A medida que te vayas rindiendo, dirige tu atención hacia dentro para comprobar si te queda algún rastro de resistencia. Mantente muy alerta cuando lo hagas; de otro modo, una bolsa de resistencia puede seguir escondida en algún rincón oscuro en forma de un pensamiento o emoción no reconocidos.
DE LA ENERGÍA MENTAL A LA ENERGÍA ESPIRITUAL
EMPIEZA POR RECONOCER QUE HAY RESISTENCIA.
Estáte presente cuando ocurra, cuando surja la resistencia. Observa cómo la crea tu mente, cómo etiqueta la situación, a ti mismo, a los demás. Observa el proceso de pensamiento implicado. Siente la energía de la emoción.
Siendo testigo de la resistencia comprobarás que no tiene ninguna utilidad. Al centrar toda tu atención en el ahora, la resistencia inconsciente se hace consciente y ése es su fin.
No puedes ser consciente e infeliz, consciente y negativo. La negatividad, la infelicidad o el sufrimiento, sean del tipo que sean, indican que hay resistencia, y la resistencia siempre es inconsciente.
¿Elegirías la infelicidad? Y si no la has elegido, ¿cómo es que ha surgido? ¿Cuál es su propósito? ¿Quién la mantiene viva?
Aunque seas consciente de tus sentimientos de infelicidad, lo cierto es que te has identificado con ellos y mantienes vivo el proceso de identificació n mediante el pensamiento compulsivo. Todo eso es inconsciente. Si fuese consciente, es decir, si estuvieses completamente presente en el ahora, toda negatividad se disolvería casi instantáneamente. No podría sobrevivir en tu presencia. Sólo puede sobrevivir en tu ausencia.
Ni siquiera el cuerpo-dolor puede sobrevivir mucho tiempo en tu presencia. Mantienes viva tu infelicidad dándole tiempo. Esa es su sangre de vida. Si retiras el tiempo mediante una intensa conciencia del momento presente, se muere. Pero ¿quieres que muera? ¿Estás seguro de que has tenido suficiente? ¿Quién serías sin tu infelicidad?
Hasta que practicas la rendición, la dimensión espiritual es algo sobre lo que lees, sobre lo que hablas, algo sobre lo que escribes libros y que te estimula, algo en lo que piensas, algo en lo que crees o no crees, según el caso. Todo lo anterior no supone ninguna diferencia.
No HASTA QUE LA RENDICIÓN hace que se vuelva una realidad en tu vida.
Cuando te rindes, la energía que emanas y que a partir de ese momento dirige tu vida es de una frecuencia vibratoria mucho más elevada que la energía mental que gobierna el mundo.
A través de la rendición, la energía espiritual entra en este mundo. No genera sufrimiento para ti, para los demás seres humanos ni para el resto de los seres vivos del planeta.
RENDICIÓN EN LAS RELACIONES PERSONALES
Es cierto que sólo una persona inconsciente intentará usar o manipular a las demás, pero es igualmente cierto que sólo una persona inconsciente puede ser usada y manipulada. Si te resistes o luchas contra el comportamiento inconsciente de otros, tú mismo te vuelves inconsciente.
Pero rendirte no significa permitir que te utilice la gente inconsciente. En absoluto. Es perfectamente posible decir «no» a una persona con firmeza y claridad o salir de una situación estando, al mismo tiempo, en un estado interno de completa no-resistencia.
CUANDO DICES «NO» a una persona o situación, esa negativa no ha de venir de la reacción, sino de la intuición, de una toma de conciencia clara de lo que es correcto para ti en ese momento.
Haz que sea un «no» no-reactivo, un «no» de alta calidad, un «no» libre de toda negatividad que no cree más sufrimiento.
Si no puedes rendirte, actúa inmediatamente: expresa tu queja, haz algo que pueda cambiar la situación, o retírate de ella. Asume la responsabilidad de tu vida.
No contamines tu hermoso y radiante Ser interno ni la Tierra con negatividad. No des a la infelicidad, en ninguna de sus formas, un lugar donde habitar en tu interior.
SI NO PUEDES EMPRENDER UNA ACCIÓN, por ejemplo porque estás en prisión, entonces te quedan dos opciones: resistencia o rendición. El cautiverio o la libertad interna de las condiciones externas. El sufrimiento o la paz interna.
La rendición hará que tus relaciones cambien profundamente. Si no puedes aceptar lo que es, eso implica que nunca puedes aceptar a las personas como son. Las juzgarás, las criticarás, las etiquetarás, las rechazarás o intentarás cambiarlas.
Además, si siempre haces del ahora un medio para un fin futuro, también convertirás a cada persona con la que te encuentres o con la que te relaciones en un medio para un fin. La relación —el ser humano— será entonces de una importancia secundaria para ti, o no tendrá ninguna importancia. Lo primordial será lo que puedas sacar de la relación, sea una ganancia material, una sensación de poder, placer físico o algún tipo de gratificación para el ego. Dejadme ilustrar cómo puede funcionar la rendición en las relaciones.
CUANDO TE VEAS ENVUELTO EN UNA DISCUSIÓN o en alguna situación conflictiva, tal vez con tu pareja u otra persona cercana a ti, empieza por observar cómo te pones a la defensiva cuando atacan tu posición, o siente la fuerza de tu propia agresión cuando atacas la posición de la otra persona.
Observa el apego a tus puntos de vista y opiniones. Siente la energía emocional-mental que está detrás de tu necesidad de tener razón y de señalar que la otra persona está equivocada. Ésa es la energía de tu mente egotista. La haces consciente reconociéndola, sintiéndola tan plenamente como puedas.
Entonces, un día, en medio de una discusión, de repente te darás cuenta de que tienes una opción, y quizá decidas abandonar tu reacción simplemente para ver qué pasa. Te rindes.
No me refiero a que dejas de reaccionar diciendo verbalmente: «De acuerdo, tienes razón», con una mirada condescendiente que en realidad está diciendo: «Estoy por encima de esta inconsciencia infantil.» Así sólo consigues desplazar la resistencia a otro terreno, con lo que la mente egotista sigue estando al mando y reivindicando su superioridad. Estoy hablando de soltar todo el campo de energía mental-emocional que estaba luchando por el poder en tu interior.
El ego es astuto; por eso tienes que estar muy alerta, muy presente, y ser totalmente honesto contigo mismo para ver si realmente has renunciado a tu identificació n con una posición mental, liberándote así de la mente.
SI TE SIENTES DE REPENTE MUY LIGERO, DIÁFANO Y EN PROFUNDA PAZ, eso es una señal inequívoca de que te has rendido realmente. Observa entonces lo que le ocurre a la posición mental de la otra persona cuando dejas de energetizarla mediante la resistencia. Cuando la identificació n con las posiciones mentales se deja de lado, comienza la verdadera comunicación.
No resistirse no significa necesariamente no hacer nada. Lo único que implica es que la «acción» no va a ser reactiva. Recuerda la profunda sabiduría que subyace en la práctica oriental de las artes marciales: no te resistas a la fuerza del oponente. Cede para vencer.
«No hacer nada» cuando estás en un estado de intensa presencia es un poderoso transformador que sana a las personas y las situaciones.
Es radicalmente diferente de la inactividad en el estado de conciencia ordinario —o más bien de inconsciencia— que surge del miedo, de la inercia o de la indecisión. El verdadero «no hacer nada» implica ausencia de resistencia interna e intensa alerta. Por otra parte, si es necesario actuar, ya no reaccionarás desde tu mente condicionada, sino que responderás a la situación desde tu presencia consciente. En ese estado, tu mente está libre de conceptos, incluyendo el concepto de no-violencia. De modo que..., ¿quién puede predecir lo que harás?
El ego cree que la fuerza reside en resistirse, cuando en realidad la resistencia te separa del Ser, el único estado de verdadero poder. La resistencia es debilidad y miedo disfrazados de fuerza. Lo que el ego considera debilidad es tu Ser en toda su pureza, inocencia y poder. Lo que consideras fuerza es debilidad. Por tanto, el ego existe y se mantiene mediante la resistencia continua, y representa papeles falsos para encubrir tu «debilidad», que en realidad es tu poder.
Hasta que se produce la rendición, buena parte de la interacción humana se limita a cumplir papeles inconscientes. Cuando te rindes, ya no necesitas las máscaras del ego ni sus defensas. Te vuelves muy simple, muy real. «Eso es peligroso», dice el ego. «Te sentirás herido. Serás muy vulnerable.»
Lo que el ego no sabe, por supuesto, es que sólo abandonando la resistencia, haciéndote «vulnerable», puedes descubrir tu verdadera y esencial in-vulnerabilidad.
Practicando el Poder del Ahora
http://www.youtube.com/watch?v=JL3t4fl_ttg
domingo

ES UN NUEVO AMANECER SAGRADO
jueves

Mira a este día!
En su breve curso
Están todas las verdades y realidad de tu existencia.
La bendición del desarrollo,
la gloria de la acción,
el esplendor de las realizaciones
Porque el ayer es sólo sueño
Y el mañana sólo una visión,
Pero el hoy bien vivido hace de todo ayer
un sueño de felicidad
Y de cada mañana una visión de esperanza
¡Mira bien, pues, a este día!
Tal es la salutación del alba.
miércoles
***VIDA***
La vida carece de importancia en sí misma.
Sólo es significativa si eres capaz de cantar una canción a lo
Eterno, si puedes liberar un poco de fragancia divina, un poco
De eternidad: si eres capaz de convertirte en una flor de loto,
Inmortal y eterna. Si aprendes a convertirte en puro amor, si
Eres capaz de embellecer esta existencia, si puedes convertirte en
Una bendición para esta existencia, solamente entonces la vida
Tiene significado; en caso contrario, no tiene sentido.
Es como un lienzo en blanco: puedes cargar con él durante
Toda tu vida y morir aplastado bajo su peso, pero ¿para qué?
¡Pinta algo en él!
Tú has de darle significado a tu vida; ese significado no te es
Dado. Se te ha dado libertad, se te ha dado creatividad, se te
ha dado la vida, se te ha dado todo lo necesario para que le
confieras un significado. Te han sido proporcionados todos los
ingredientes esenciales para su significado, pero ese significado
no te ha sido dado. Tú has de crearlo. Tú mismo te has de
convertir en creador.
Y cuando tú mismo te conviertes en creador, participas de
Dios, formas parte de Dios.
OSHO



