miércoles

*** CONOCIENDO TU INTERIOR*** PARTE DOS


Tu corazón es una lira.
 No dejes que se atrofie en el silencio.
Mientras no vibre al influjo del amor, estará en tinieblas.
 El rencor emponzoñará tu existencia, y a cada instante tropezará en las asperezas del camino.
 Purifica tu corazón, ama todas las cosas por igual.
En todo momento, busca la nota que vibre en armonía con cada ser. Todos esperan que el amor ilumine tu corazón, para fundirse con vos, y volcar en el tuyo, el tesoro de sus corazones.
 En ese eterno intercambio del amor, irás comprendiendo, y asimilando siempre más.
Tu Espíritu, cada vez más radiante, percibirá la Unidad del Todo. Y en su goce será semejante a un Dios.


En su eterna ascensión los seres van descubriendo en su mundo interno, las sucesivas Leyes morales, siempre adecuadas a sus diversos grados y modalidades.
En las horas solemnes del recogimiento, se elevan al espacio, los cantos de los que hallaron su senda:
¡Vivir es soñar!¡La vida es amor¡¡Vivir es perdonar!
¡Comprender, ¡Libertad¡
¡Y a través del Infinito, la inmensidad afirma
¡ Lo esencial es Vivir !
Sigue cualquier camino; siempre avanzarás.
Ensaya cualquier sistema: siempre contribuirás a la Armonía Universal.


Todas las posibilidades, están latentes en todos los seres.
 Conforme se evoluciona, se van generando deseos, sentimientos, poderes, siempre de los inferiores a los superiores.
Lo que llamamos mal, odio, dolor, tinieblas, fealdad, disonancia, son aspectos inferiores del bien, del amor, del placer, de la luz, de lo bello, de la armonía, así como el cuerpo, es aspecto inferior del alma, y ésta del espíritu.
Cada aspecto o eslabón de la cadena infinita, entra conforme actúa, deja la experiencia y el conocimiento necesario, que capacitan al ser y a la sociedad, para alcanzar el aspecto o eslabón superior.
 No huyas, pues, de ninguna manifestación.
 Aprende en cada circunstancia la lección del momento.


Todo se relaciona y se complementa; desde lo más grosero a lo más sutil.
Cada cosa ocupa un lugar adecuado en el conjunto.
Lo que parece despreciable o superfluo, llena una necesidad, cumple una misión.
 No desprecies ni una cosa, ningún ser.
 En la Sinfonía Universal, caben todos los sonidos, todos los tiempos, todos los matices.
 Vislumbra y comprende la infinita diversidad de la vida. Armoniza, pues, el bien general con tus aspiraciones más sinceras. Llena tu vida sencillamente, con lo más elevado que logres despertar en tu interior.


Eres surco, semilla y labrador.
Que tu voluntad se esfuerce en realizar todos tus ideales.
Todo lo que sientas y pienses has de traducirlo en acción, si quieres realmente vivir.
 Pero recuerda que todo reacciona inevitablemente sobre su autor.
Así, vigila tu cerebro, y tu corazón, domina tus actos.
 Sé útil y agradable.
 Que lo noble y lo puro se identifique con vos, para que ninguna reacción te hunda en el dolor y el arrepentimiento.
Encauzado en la línea recta del saber, no temas la hora de la cosecha.
Porque entonces todo será motivo de goce.
 Tendrás la satisfacción del deber cumplido; habrás contribuido al bien general y estarás capacitado para seguir adelante.


Fluya sobre todos los seres la dulzura de tu corazón.
Sé justo, sencillo y puro; vive en constante actividad, así tus facultades engendrarán, al perfeccionarse, más amplias capacidades, siempre para ascender.
 Elévate sin cesar hasta la paz del conocimiento.
 A la luz de tu espíritu de artista descubre y muestra a los demás, las infinitas bellezas de la vida.
Exalta y fomenta las virtudes y los anhelos que laten en todos los seres.
Comprende y realiza siempre más, la FRATERNIDADUNIVERSAL.
 Así vibrarás en armonía con el Infinito, y serás un centro de luz y actividad.
Irradia constantemente serenidad, energía y alegría.
 No desperdicies tu existencia en vanos derroches.
 Afirma tu personalidad.
 Define y encauza tu acción.
 Entonces no vaciles por nada del mundo; persevera en el esfuerzo inicial.
 Atento al fin propuesto, no des reposo a tus facultades, hasta que el triunfo sea completo.
 Así cada jornada de tu vida, será un nuevo motivo de felicidad y elevación.


No admitas ni niegues nada, sin antes analizarlo serenamente.
 Es preferible la duda antes que la fe ciega, o la negación sistemática.
 Razona y discierne siempre.
 No importa quién sea el que quiera enseñarte.
 Acepta sólo lo que armonice con tu ideal, o te inspire otro más elevado.
 Medita.
 Escucha tu voz interna.
Sólo ella sabe y debe guiarte.
 Sigue el sabio consejo.
 En la duda abstente.
Tu obra a de reflejar lo más puro y lo más sincero de tus aspiraciones.
 No seas tímido ni impulsivo… permanece siempre sereno.
 Sé dueño absoluto de tu conciencia.


Saber, es vivir, actuar y realizar.
 Toda la sabiduría teórica, se desvanece ante un buen ejemplo.
 El goce de hacer, es superior al de saber.
Si crees que tu ideal es indispensable a los demás, realiza en vos mismo, y después en tu radio de acción más inmediato.
 Así habrás sembrado, con el ejemplo, la semilla necesaria y con la experiencia adquirirás la claridad y la persuasión necesaria para hacerte oír con respeto.
Sólo avanza tranquilo.
La semilla fructificará por sí sola, y buena o mala ya recibirás las consecuencias.
 Así irás dominando la ciencia de la vida y marcharás con paso seguro hacia la meta.


La vida avanza en una transformación ascendente.
 Toda manifestación, tiende a convertir lo inferior en superior, es decir  a realizar lo mejor, de lo denso a lo sutil.
Dirige a este fin tus esfuerzos y acciones.
 Todos debemos marchar al unísono.
 Un sólo eslabón que se detuviera, paralizaría toda la cadena.
 La solidaridad nos obliga a levantar al caído, alentar y hasta arrastrar al rezagado.
 Este es el fin primordial del Amor y Fraternidad.
 Jamás te creas solo y aislado.
 En cualquier lugar y circunstancia todos esperan y confían en vos. No hagas que  la conmiseración obligue a los demás a cargar con vos.
Debes bastarte a vos mismo y ser útil a los demás.


Aprende la sublime Alquimia del espíritu.
 Busca siempre la Luz.
No te quejes de nadie ni nada.
 Si algo te parece malo, tienes tu voluntad poderosa para transformar; debes convertirlo todo en luz, y en recompensa todo iluminará tu senda.
Esfuérzate en capacitarte.
 Toda ascensión necesita de tu concurso.
No te abstengas jamás de colaborar con el conjunto en la acción dirigida al bien; tu espíritu irá conquistando nuevas cumbres, nuevas verdades.


Así, como el todo influye sobre vos, de la misma manera influyes sobre todo.
 Pero la Ley de la Armonía dirige y modifica de acuerdo al Plan Cósmico, toda reacción de ser a ser.
 Desarrolla en vos lo más elevado y sólo él dirigirá e influirá tus pasos.
Selecciona siempre.
Vos mismo debes buscar tu Sendero y realizar.
 Elige los medios más adecuados y fáciles.
 Discierne y sigue siempre lo mejor.
Así hallarás tu camino y ascenderás radiante y feliz.


Todos venimos del mismo punto y vamos al mismo fin.
Pero cada ser avanza por un camino distinto.
 Cada uno tiene un ideal propio, un concepto diverso sobre cada cosa, de acuerdo al camino recorrido y al punto de vista en que nos colocamos.
La verdad está en cada ser un poco, en la medida de la elevación avanzada.
Todos tienen su razón personal para pensar y obrar a su manera. Así, y por esa razón se debe ser tolerante en el más amplio sentido. No temas la crítica motivada por la incomprensión.
Sea lo que concibas, como lo más adecuado a tus capacidades y posibilidades.
Siempre que vislumbres algo mejor, avanza tranquilo.
Ten confianza en vos mismo.
El triunfo es de los que osan y perseveran.


Al sentirte capacitado para ser útil, sé todo corazón.
 Adquiere la sencillez del niño y la perseverancia del sabio.
 Con bondad infinita inclínate hasta el mismo plano donde actúan los que quieren ayudar.
 Sé uno con ellos.
 Al armonizar elévate poco a poco, jamás seas brusco ni impaciente. No pretendas imponer; ilumina y guía.
 Así lograrás que asciendan con vos, hasta realizar el ideal propuesto.
 De a poco avanza, que siempre será tu propio esfuerzo, reflejado en el otro.
Reconociendo tu ayuda no pensarán en aplaudirte, ni en criticarte. Y ni el orgullo ni el temor te harán peligrar en tu puesto de acción. Cumple tu deber, por la íntima necesidad de ser útil y no por afán de grandeza.
Por este camino adquirirás energías para abarcar el Infinito y podrás sembrar el bien a manos llenas…..


Si el desaliento te abate, medita; la serenidad confortará tu espíritu y te hará más sabio para el futuro.
Si la calumnia te muerde no te alteres, pon en la herida un poco de bondad y castiga al culpable, ¡pobre niño! con toda la ternura de tu corazón.
Si el odio quiere alcanzarte, sonríe y perdona.
 Tu amor a de ser poderoso, todopoderoso.
 Si la envidia pretende trabar tus pasos, elévate y vuela sobre ella. Si la indiferencia te rodea, ten calma.
 Amplía tu espíritu en un anhelo de comprensión.
 Y tu palabra logrará penetrar hasta lo más íntimo de tus hermanos.
Si el dolor se ceba en vos, transfórmalo en Luz, en luz de experiencia, y tropezarás menos.
 Si un laurel te alcanza, alerta.
 Permanece sereno.
 Sé aún más sencillo.
 Porque el orgullo destruirá tu obra.
 Si el silencio resuena a tu paso, alégrate.
 Es el triunfo.
 La soledad te dará aliento para volver y proseguir tu labor con tranquilidad.

Y POR ÚLTIMO

Deja que el "mal" vaya hacia vos….o lo que crees que es el mal…Porque esa circunstancia que recibas en forma de “ mal” , es una oportunidad que se te ofrece para que hagas una obra de amor, convirtiéndolo en bien….sólo polarizando lo que sea….
Recuerda que vos mismo sembraste las espinas que te lastiman al pasar.
Así, no guardes rencor al que te perjudique.
 No la aumentes con la ruin venganza.
No trates de descargar sobre otros tu carga de dolor.
 Sonríe siempre ante los demás, aunque “sufras”.
 Haz en lo posible la felicidad de los que te rodean.
Aprovecha toda circunstancia para hacer un bien.
 Descubre siempre el mejor aspecto de la Vida, para que sereno, puedas ascender libremente.
 Toda materia tiende a ser Espíritu.
 Toda tiniebla, Luz.
 Sé el alquimista  que convierte lo inferior en superior, por el empleo constante de sus facultades más elevadas.
Rodea con todo el amor y ternura de tu corazón, todo lo que está a tu alcance.
 Haz siempre lo más y lo mejor que puedas.
 Y ante todo, haz sólo lo que sepas que es un bien.
 Para alegrar y disipar el mal, basta la sola presencia del Bien.
  Sé un brazo más que ayuda a la humanidad en su ascensión.
 Contribuye a despertar el sentimiento de solidaridad.
Sé Paz, Sé LIBRE, Sé vos mismo.
ÁMATE, Mago/Hermano/Compañero de sendero/ por sobre todas las cosas….YO SOY OTRO TU……TU ERES OTRO YO…..TE AMO…..MARAVILLOSO SER  QUE  EN  MI  HABITAS!!!!

martes

***CONOCIENDO TU INTERIOR*** PARTE 1


Tu corazón es una lira.
 No dejes que se atrofie en el silencio.
Mientras no vibre al influjo del amor, estará en tinieblas.
 El rencor emponzoñará tu existencia, y a cada instante tropezará en las asperezas del camino.
 Purifica tu corazón, ama todas las cosas por igual.
En todo momento, busca la nota que vibre en armonía con cada ser. Todos esperan que el amor ilumine tu corazón, para fundirse con vos, y volcar en el tuyo, el tesoro de sus corazones.
 En ese eterno intercambio del amor, irás comprendiendo, y asimilando siempre más.
Tu Espíritu, cada vez más radiante, percibirá la Unidad del Todo. Y en su goce será semejante a un Dios.


En su eterna ascensión los seres van descubriendo en su mundo interno, las sucesivas Leyes morales, siempre adecuadas a sus diversos grados y modalidades.
En las horas solemnes del recogimiento, se elevan al espacio, los cantos de los que hallaron su senda:
¡Vivir es soñar!¡La vida es amor¡¡Vivir es perdonar!
¡Comprender, ¡Libertad¡
¡Y a través del Infinito, la inmensidad afirma
¡ Lo esencial es Vivir !
Sigue cualquier camino; siempre avanzarás.
Ensaya cualquier sistema: siempre contribuirás a la Armonía Universal.


Todas las posibilidades, están latentes en todos los seres.
 Conforme se evoluciona, se van generando deseos, sentimientos, poderes, siempre de los inferiores a los superiores.
Lo que llamamos mal, odio, dolor, tinieblas, fealdad, disonancia, son aspectos inferiores del bien, del amor, del placer, de la luz, de lo bello, de la armonía, así como el cuerpo, es aspecto inferior del alma, y ésta del espíritu.
Cada aspecto o eslabón de la cadena infinita, entra conforme actúa, deja la experiencia y el conocimiento necesario, que capacitan al ser y a la sociedad, para alcanzar el aspecto o eslabón superior.
 No huyas, pues, de ninguna manifestación.
 Aprende en cada circunstancia la lección del momento.


Todo se relaciona y se complementa; desde lo más grosero a lo más sutil.
Cada cosa ocupa un lugar adecuado en el conjunto.
Lo que parece despreciable o superfluo, llena una necesidad, cumple una misión.
 No desprecies ni una cosa, ningún ser.
 En la Sinfonía Universal, caben todos los sonidos, todos los tiempos, todos los matices.
 Vislumbra y comprende la infinita diversidad de la vida. Armoniza, pues, el bien general con tus aspiraciones más sinceras. Llena tu vida sencillamente, con lo más elevado que logres despertar en tu interior.


Eres surco, semilla y labrador.
Que tu voluntad se esfuerce en realizar todos tus ideales.
Todo lo que sientas y pienses has de traducirlo en acción, si quieres realmente vivir.
 Pero recuerda que todo reacciona inevitablemente sobre su autor.
Así, vigila tu cerebro, y tu corazón, domina tus actos.
 Sé útil y agradable.
 Que lo noble y lo puro se identifique con vos, para que ninguna reacción te hunda en el dolor y el arrepentimiento.
Encauzado en la línea recta del saber, no temas la hora de la cosecha.
Porque entonces todo será motivo de goce.
 Tendrás la satisfacción del deber cumplido; habrás contribuido al bien general y estarás capacitado para seguir adelante.


Fluya sobre todos los seres la dulzura de tu corazón.
Sé justo, sencillo y puro; vive en constante actividad, así tus facultades engendrarán, al perfeccionarse, más amplias capacidades, siempre para ascender.
 Elévate sin cesar hasta la paz del conocimiento.
 A la luz de tu espíritu de artista descubre y muestra a los demás, las infinitas bellezas de la vida.
Exalta y fomenta las virtudes y los anhelos que laten en todos los seres.
Comprende y realiza siempre más, la FRATERNIDADUNIVERSAL.
 Así vibrarás en armonía con el Infinito, y serás un centro de luz y actividad.
Irradia constantemente serenidad, energía y alegría.
 No desperdicies tu existencia en vanos derroches.
 Afirma tu personalidad.
 Define y encauza tu acción.
 Entonces no vaciles por nada del mundo; persevera en el esfuerzo inicial.
 Atento al fin propuesto, no des reposo a tus facultades, hasta que el triunfo sea completo.
 Así cada jornada de tu vida, será un nuevo motivo de felicidad y elevación.


No admitas ni niegues nada, sin antes analizarlo serenamente.
 Es preferible la duda antes que la fe ciega, o la negación sistemática.
 Razona y discierne siempre.
 No importa quién sea el que quiera enseñarte.
 Acepta sólo lo que armonice con tu ideal, o te inspire otro más elevado.
 Medita.
 Escucha tu voz interna.
Sólo ella sabe y debe guiarte.
 Sigue el sabio consejo.
 En la duda abstente.
Tu obra a de reflejar lo más puro y lo más sincero de tus aspiraciones.
 No seas tímido ni impulsivo… permanece siempre sereno.
 Sé dueño absoluto de tu conciencia.


Saber, es vivir, actuar y realizar.
 Toda la sabiduría teórica, se desvanece ante un buen ejemplo.
 El goce de hacer, es superior al de saber.
Si crees que tu ideal es indispensable a los demás, realiza en vos mismo, y después en tu radio de acción más inmediato.
 Así habrás sembrado, con el ejemplo, la semilla necesaria y con la experiencia adquirirás la claridad y la persuasión necesaria para hacerte oír con respeto.
Sólo avanza tranquilo.
La semilla fructificará por sí sola, y buena o mala ya recibirás las consecuencias.
 Así irás dominando la ciencia de la vida y marcharás con paso seguro hacia la meta.


La vida avanza en una transformación ascendente.
 Toda manifestación, tiende a convertir lo inferior en superior, es decir  a realizar lo mejor, de lo denso a lo sutil.
Dirige a este fin tus esfuerzos y acciones.
 Todos debemos marchar al unísono.
 Un sólo eslabón que se detuviera, paralizaría toda la cadena.
 La solidaridad nos obliga a levantar al caído, alentar y hasta arrastrar al rezagado.
 Este es el fin primordial del Amor y Fraternidad.
 Jamás te creas solo y aislado.
 En cualquier lugar y circunstancia todos esperan y confían en vos. No hagas que  la conmiseración obligue a los demás a cargar con vos.
Debes bastarte a vos mismo y ser útil a los demás.


Aprende la sublime Alquimia del espíritu.
 Busca siempre la Luz.
No te quejes de nadie ni nada.
 Si algo te parece malo, tienes tu voluntad poderosa para transformar; debes convertirlo todo en luz, y en recompensa todo iluminará tu senda.
Esfuérzate en capacitarte.
 Toda ascensión necesita de tu concurso.
No te abstengas jamás de colaborar con el conjunto en la acción dirigida al bien; tu espíritu irá conquistando nuevas cumbres, nuevas verdades.


Así, como el todo influye sobre vos, de la misma manera influyes sobre todo.
 Pero la Ley de la Armonía dirige y modifica de acuerdo al Plan Cósmico, toda reacción de ser a ser.
 Desarrolla en vos lo más elevado y sólo él dirigirá e influirá tus pasos.
Selecciona siempre.
Vos mismo debes buscar tu Sendero y realizar.
 Elige los medios más adecuados y fáciles.
 Discierne y sigue siempre lo mejor.
Así hallarás tu camino y ascenderás radiante y feliz.


Todos venimos del mismo punto y vamos al mismo fin.
Pero cada ser avanza por un camino distinto.
 Cada uno tiene un ideal propio, un concepto diverso sobre cada cosa, de acuerdo al camino recorrido y al punto de vista en que nos colocamos.
La verdad está en cada ser un poco, en la medida de la elevación avanzada.
Todos tienen su razón personal para pensar y obrar a su manera. Así, y por esa razón se debe ser tolerante en el más amplio sentido. No temas la crítica motivada por la incomprensión.
Sea lo que concibas, como lo más adecuado a tus capacidades y posibilidades.
Siempre que vislumbres algo mejor, avanza tranquilo.
Ten confianza en vos mismo.
El triunfo es de los que osan y perseveran.


Al sentirte capacitado para ser útil, sé todo corazón.
 Adquiere la sencillez del niño y la perseverancia del sabio.
 Con bondad infinita inclínate hasta el mismo plano donde actúan los que quieren ayudar.
 Sé uno con ellos.
 Al armonizar elévate poco a poco, jamás seas brusco ni impaciente. No pretendas imponer; ilumina y guía.
 Así lograrás que asciendan con vos, hasta realizar el ideal propuesto.
 De a poco avanza, que siempre será tu propio esfuerzo, reflejado en el otro.
Reconociendo tu ayuda no pensarán en aplaudirte, ni en criticarte. Y ni el orgullo ni el temor te harán peligrar en tu puesto de acción. Cumple tu deber, por la íntima necesidad de ser útil y no por afán de grandeza.
Por este camino adquirirás energías para abarcar el Infinito y podrás sembrar el bien a manos llenas…..


Si el desaliento te abate, medita; la serenidad confortará tu espíritu y te hará más sabio para el futuro.
Si la calumnia te muerde no te alteres, pon en la herida un poco de bondad y castiga al culpable, ¡pobre niño! con toda la ternura de tu corazón.
Si el odio quiere alcanzarte, sonríe y perdona.
 Tu amor a de ser poderoso, todopoderoso.
 Si la envidia pretende trabar tus pasos, elévate y vuela sobre ella. Si la indiferencia te rodea, ten calma.
 Amplía tu espíritu en un anhelo de comprensión.
 Y tu palabra logrará penetrar hasta lo más íntimo de tus hermanos.
Si el dolor se ceba en vos, transfórmalo en Luz, en luz de experiencia, y tropezarás menos.
 Si un laurel te alcanza, alerta.
 Permanece sereno.
 Sé aún más sencillo.
 Porque el orgullo destruirá tu obra.
 Si el silencio resuena a tu paso, alégrate.
 Es el triunfo.
 La soledad te dará aliento para volver y proseguir tu labor con tranquilidad.

Y POR ÚLTIMO

Deja que el "mal" vaya hacia vos….o lo que crees que es el mal…Porque esa circunstancia que recibas en forma de “ mal” , es una oportunidad que se te ofrece para que hagas una obra de amor, convirtiéndolo en bien….sólo polarizando lo que sea….
Recuerda que vos mismo sembraste las espinas que te lastiman al pasar.
Así, no guardes rencor al que te perjudique.
 No la aumentes con la ruin venganza.
No trates de descargar sobre otros tu carga de dolor.
 Sonríe siempre ante los demás, aunque “sufras”.
 Haz en lo posible la felicidad de los que te rodean.
Aprovecha toda circunstancia para hacer un bien.
 Descubre siempre el mejor aspecto de la Vida, para que sereno, puedas ascender libremente.
 Toda materia tiende a ser Espíritu.
 Toda tiniebla, Luz.
 Sé el alquimista  que convierte lo inferior en superior, por el empleo constante de sus facultades más elevadas.
Rodea con todo el amor y ternura de tu corazón, todo lo que está a tu alcance.
 Haz siempre lo más y lo mejor que puedas.
 Y ante todo, haz sólo lo que sepas que es un bien.
 Para alegrar y disipar el mal, basta la sola presencia del Bien.
  Sé un brazo más que ayuda a la humanidad en su ascensión.
 Contribuye a despertar el sentimiento de solidaridad.
Sé Paz, Sé LIBRE, Sé vos mismo.
ÁMATE, Mago/Hermano/Compañero de sendero/ por sobre todas las cosas….YO SOY OTRO TU……TU ERES OTRO YO…..TE AMO…..MARAVILLOSO SER  QUE  EN  MI  HABITAS!!!!

viernes

***¿Qué queremos decir con inspiración, aspiración y realización? ***


La inspiración es el comienzo de nuestra travesía espiritual; la aspiración es el medio de nuestra travesía espiritual; y la realización es el final de nuestra travesía espiritual.
Cuando estamos inspirados, deseamos ver el Rostro de Dios. Cuando aspiramos, nos esforzamos y finalmente llegamos a ver el Rostro de Dios.
Cuando realizamos, no convertimos en la imagen misma de Dios.
“¡Levanta, despierta!  El sendero es arduo.”
Así lo aprendemos de los sabios, y tenemos que seguir los pasos de los sabios.
El sendero de la espiritualidad no es un lecho de rosas. Pero tampoco es una niebla quimérica. Las Riberas Doradas del Más Allá no son una mera promesa. La corona de la aspiración humana está destinada a lograrse en las Doradas Riberas del Más Allá.
“¡Levanta, despierta!”
No debemos parar en este punto. Tenemos que caminar, marchar, correr, bucear y volar. En el momento en que despertamos de nuestro letargo de ignorancia, vemos y sentimos la necesidad de Dios en nuestra vida humana, en nuestra vida externa e interna. Cuando despertamos vemos que no sólo necesitamos a Dios, sino que también Dios nos necesita.
¿Por qué? Nosotros necesitamos a Dios para realizar lo más elevado en nosotros, la Altura trascendental última. Dios nos necesita para Su auto-manifestación aquí en la tierra, Su manifestación en nosotros y a través de nosotros. Cuando caminamos por el sendero de la espiritualidad, vemos que Dios ya está dentro de nosotros. Cuando marchamos, vemos a Dios marchando a nuestro lado. Cuando corremos, vemos que Dios está corriendo en nosotros y a través de nosotros. Cuando buceamos profundo en nuestro interior vemos el tesoro inigualable esperándonos. Cuando volamos, vemos que estamos volando en el firmamento de la Paz, la Luz y la Dicha infinita del Más Allá.
Cuando una persona camina por el sendero de la espiritualidad, su inspiración es la vida de despertar que ella se ofrece a sí misma. Cuando aspira, su aspiración es la vida iluminadora que ella se ofrece a sí misma. Y cuando se convierte en una persona realizada, ofrece la Vida Divina, la Vida de Inmortalidad, a su vida despierta e iluminada.
¿Por qué necesitamos inspiración? ¿No podemos conseguir inmediatamente la realización sin pasar primero por la inspiración? Tomemos un ejemplo. Un artista crea una pintura. Pero si no está inspirado, su creación no tendrá profundidad, no tendrá significación alguna. Será una creación mecánica; carecerá de vida. En virtud de su inspiración el artista da vida a su trabajo. Cuando la gente ve y aprecia ese trabajo, su apreciación toma la forma de un ofrecimiento a sus propias vidas. El arte obtiene nueva vida de sus admiradores. Y cuando un Maestro espiritual mira el cuadro, ofrece su vida divina. Así que primero vemos la creación del artista, luego la creación de los admiradores y finalmente vemos la creación del maestro, el cual ofrece vida divina al cuadro.
En la vida espiritual todo el mundo quiere realizar a Dios. Pero cuando se trata de aspiración, dedicación, renunciación y entrega a la Voluntad del Piloto Interno, muy pocas personas están preparadas para someterse a la disciplina espiritual. Todo el mundo quiere realizar a Dios de un día para otro; todos quieren llegar a ser el preceptor o Guru más elevado posible sin pasar por la disciplina espiritual de la inspiración y la aspiración.
Es así: Un buscador acude a una institución espiritual. El encargado de la institución le pregunta: “¿Qué quiere usted?” El buscador dice: “Quiero unirme a su grupo. Por favor, déme algún trabajo.” El encargado de la institución dice: “Sólo hay dos tipos de trabajo disponibles aquí. O bien tiene que desempeñar el papel de discípulo, o bien tiene que desempeñar el papel de Maestro. O bien tiene que escuchar al Guru, o bien tiene que ser usted el Guru y hacer que los demás le escuchen.” El buscador dice inmediatamente: “Por favor, quiero hacer el papel de Guru.” Esto es lo que ocurre de hecho en la vida espiritual. Muy a menudo, cuando un buscador acude al Maestro, inconscientemente piensa que él puede ser también un Maestro de la noche a la mañana. Pero quisiera decir que no es posible devenir en un gigante espiritual, lograr el auto-descubrimiento o realizar a Dios de un día para otro. Requiere su tiempo. Aquí la mayoría de vosotros sois estudiantes. Adquirir el conocimiento espiritual exige también de estudio. Este estudio ha de ser emprendido antes de que uno se convierta en un Maestro espiritual.
Todos estamos viviendo en el mundo de la dualidad, la multiplicidad y la variedad. Cuando aspiramos a elevar nuestra conciencia hacia lo Altísimo, el deseo, el ladrón, nos roba.
 Se lleva nuestra aspiración psíquica, nuestra devoción pura hacia Dios, nuestra voluntad entregada, la cual ofrecemos a la Voluntad Todopoderosa.
 Cristo dijo: “A menos que una persona nazca de nuevo, no podrá ver el Reino de Dios.”
 ¿Qué quiso decir con esto? Él quiso decir que la vida del deseo ha de dar paso a la vida de la aspiración. Si la vida de aspiración no sale a la superficie, entonces una nueva vida, una vida superior, nunca puede amanecer. El Reino de Dios puede ser establecido sólo cuando prendemos la llama de la aspiración en lo profundo de nosotros.
Cada día estamos haciendo frente a lo ideal y lo real. Nuestro ideal es Dios, pero la realidad que estamos afrontando es algo totalmente distinto: la ignorancia. Estamos atrapados en la malla de la ignorancia. Lo ideal y lo real deben llegar a ser uno. Dios es lo Ideal; Dios es también lo Real. Hacemos solemnes promesas cada día. Decimos que nuestro ideal es elevar nuestra conciencia a lo Altísimo, que nuestro ideal es alcanzar la perfección perfecta. Pero cuando hacemos frente a lo real dentro y fuera de nosotros, vemos que somos la imperfección personificada. ¿Por qué? Porque carecemos de aspiración. Estamos revolcándonos en el placer de los deseos. Naturalmente, la aspiración no puede hacer un papel adecuado en nosotros.
Hay dos palabras en Sánscrito: abhyasa y tyaga. Abhyasa significa práctica y tyaga significa renunciación. Cada día tenemos que practicar la vida interna, la vida de renunciación. Cuando practicamos la meditación por quince minutos, Dios practica la Compasión. Nosotros Le ofrecemos el llanto profundo de nuestro corazón y a Su propia Manera Él nos ofrece Su Compasión sin límites, infinita. Ahora ¿a qué vamos a renunciar? ¿Al mundo? ¿A la sociedad? ¿A la familia? ¡No! Vamos a renunciar a nuestras imperfecciones, ataduras y muerte. Cuando profundizamos en nuestro interior, vemos que en realidad no renunciamos a estas cualidades negativas nuestras. Más bien, las transformamos. Si la imperfección se cierne sobre nuestra vida, intentamos perfeccionar nuestra imperfección con nuestra consciencia de la luz. Si advertimos ataduras en nuestro interior, intentamos transformar nuestra atadura en libertad. Si la muerte está llamando constantemente a nuestra puerta, intentamos transformar la muerte en Inmortalidad.
¿Qué es la realización? Cuando empleamos el término “realización” en nuestra vida espiritual, la gente a menudo se confunde. Sienten que una persona realizada es totalmente diferente de una persona ordinaria, que se comporta de una forma muy inusual. Pero quisiera decir que una persona realizada no necesita y no debería comportarse de un modo inusual. ¿Qué es lo que ha realizado? La Verdad última en Dios. ¿Y quién es Dios? Dios es alguien o algo absolutamente natural.
Cuando una persona realiza la Verdad más elevada, trata de ofrecer la Verdad más elevada a la humanidad en general. A menudo, personas no realizadas o personas no espirituales piensan que una persona realizada, si realmente lo es, ha de hacer milagros en cada momento. Pero los milagros y la realización de Dios no necesitan y no deberían ir juntos. Cuando te paras ante un Maestro espiritual, lo que deberías esperar ver es paz, luz, dicha y poder divino.
¿Dónde contiene su poder una persona realizada? No en sus brazos o piernas, o en su cabeza, sino en las más profundas cavidades de su corazón. Si entras en él, estás destinado a sentir paz infinita, luz infinita y dicha infinita. Pero si esperas alguna otra cosa de un alma realizada, si vas a un Maestro espiritual pensando que porque él ha realizado lo más elevado puede colmar tus abundantes deseos, hacerte multimillonario o darte el éxito inmediato en tu vida externa, te equivocas completamente. Esta es la clase de cosas que él no hace. Si es la Voluntad del Supremo, el Maestro puede hacer descender prosperidad material en medida abundante, pero este no es el papel de un Maestro espiritual. Lo que se puede esperar de un Maestro y de la realización de un Maestro es la paz, la luz y la dicha.


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